Aftas bucales: qué son, síntomas y causas
Una afta o llaga es una pequeña herida en la mucosa que recubre la boca
La mucosa oral recubre toda la boca y la protege frente a roces, microorganismos y sustancias irritantes. Cuando se rompe, aparece una afta: una lesión pequeña, redondeada, con el centro blanquecino y el borde enrojecido. Son benignas y no contagiosas, pero pueden ser muy dolorosas y dificultar comer, beber o hablar. Son muy comunes: se calcula que 8 de cada 10 personas tendrán al menos un episodio antes de los 30 años. La mayoría cura sola en una o dos semanas, pero mientras tanto conviene aliviar el dolor y proteger la lesión.
Una afta o llaga es una pequeña herida en la mucosa que recubre la boca
Tipos de aftas
Las más frecuentes (8 de cada 10). Menores de 1 cm, curan en 1–2 semanas sin dejar marca.
Más grandes y profundas. Tardan semanas en curar y pueden dejar cicatriz. Conviene consultar.
Muchas lesiones diminutas (de 1 a 3 mm) que pueden unirse. Son las menos frecuentes.
Síntomas
Un afta puede aparecer sola o en grupo, y suele avisar antes de salir
Primero se nota escozor u hormigueo en un punto de la boca. En uno o dos días aparece una mancha roja y dolorosa, y después la úlcera abierta: normalmente menor de 1 cm, con el centro blanco o amarillento y el borde rojo. Duele sobre todo al comer, al hablar o al rozarla con los dientes. Con menos frecuencia pueden ir acompañadas de malestar general, fiebre o ganglios inflamados; en ese caso, o si duran más de dos semanas, consulta con tu médico o dentista.
Un afta puede aparecer sola o en grupo, y suele avisar antes de salir
*Imágenes generadas por IA y revisadas por el equipo de Laboratorios Viñas.